He querido que este reporte sea más que una apología a la Eictv, un manual de como enfrentar desde el punto de vista del profesor, las necesidades que los alumnos tienen en los diversos talleres que estoy impartiendo este año.
He comenzado en Arcos con alumnos de tercer semestre que tienen, en comparación a los alumnos de la Eictv y los del Magister de cine documental de la Universidad de Chile, menos edad y también menos curiosidad por la idea de aprender cualquier cosa, es como que de alguna manera ellos solo quisieran confirmar ciertas certezas. Entonces la metodología de la clase, se hace desde un lado de la pizarra y queda la sensación de que de todos estos conocimientos sólo algunos tiene cierto interés, es cómo que aburrimiento estar aprendiendo cosas que ni se ni me interesan.
En la Eictv, son alumnos que ya han estudiado, recientemente y han elegido el sonido como su futuro, al menos el más cercano. Y de alguna manera esta confirmación de ciertas certezas se hace en voz alta y te hacen participar de cada una de ellas , existiendo una complicidad porque cada vez que aciertas se produce un feed back de ideas y experiencias. Existe entonces un gran interés por todo lo desconocido que puede ser una próxima experiencia tan cercana como real, entonces la clase se hace juntos y sabes que todo lo que digas tiene interés y se hace inolvidable para ambas partes.
En el Magister, finalmente son alumnos que han estudiado esto o cualquier otra cosa, hace ya mucho tiempo y han elegido el cine documental como una oportunidad para cambiar finalmente de oficio o para intentar algo que no deja de ser un interés de manera profesional y por lo mismo un complemento a sus experiencias. Se hace un universo tan diverso y homogéneo a la vez que es un poco inabarcable. Diverso por la variado de los alumnos, desde veinteañeros a cincuentones, actrices, guionistas, ingenieros y profesores, y homogéneo en el interés que siempre existe por cualquier cosa, un rodaje o un accesorio. La clase nuevamente se hace desde un lado de la pizarra y la idea de no saber si están o no entendiendo no se hace tan urgente como la de ¿estaré o no repitiéndome?